¿Por qué colocar un cerco vivo?

Los cercos vivos permiten delimitar un lote, crear una barrera protectora o enriquecer la vista de un parque. Algunos cercos sólo tienen una o dos especies de árboles dominantes, mientras que otros son mucho más diversificados. Los cercos vivos tienen muchas ventajas respecto de una pared sólida: se integran al paisaje, son reguladores bioclimáticos, atenúan los sonidos y el polvo, y dan un aporte estético colaborando con flores, hojas y frutos de diversas tonalidades. La decisión de la especie dependerá en gran parte del lugar donde se lo coloque. Si el cerco se utilizará para delimitar un lote vecino, lo ideal es conversar con el otro propietario para consensuar el tipo de cerco. Su altura puede variar. Por lo general, si tiene fines estéticos, el cerco vivo será bajo mientras que si tiene un fin protector o divisor será más alto. Hay especies arbustivas tradicionales que tienen follaje persistente y compacto como la Ligustrina, Cotoneaster, Crataegus, Cupressus y Juniperus. En el caso de especies del tipo espinosos como los Crataegus presentan la ventaja adicional de evitar el fácil ingreso de personas y animales al sector privado.

Algunos cuidados…

-Utilizar un buen sustrato y abono para la plantación

-Riego moderado

-Entutorar en los primeros años, si están sometidas a fuertes vientos y están plantadas a más de 1 m de distancia entre ellas.

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